TLALNEPANTLA BAJO AMENAZA: LA VIOLENCIA DEL GRUPO ACME

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Agencia Xponencial – Opinión

Tlalnepantla se encuentra en una situación alarmante. El grupo de presión y extorsión conocido como Agrupación de Transportistas, Comerciantes y Anexas del Estado de México (ACME) ha desatado una lucha feroz por el control del negocio de arrastre y traslado de vehículos en el municipio, recurriendo a la violencia, amenazas y agresiones contra otras empresas del sector. En lo que va del año, esta disputa ha cobrado la vida de cinco personas: cuatro conductores de grúas y un líder de una organización contraria que lamentablemente fue asesinado hace unas semanas.

La violencia que ha caracterizado la expansión de Agrupación de Transportistas, Comerciantes y Anexas del Estado de México (ACME) no es un hecho aislado. Este grupo ya ejerce un control absoluto sobre el negocio en Coacalco y Cuautitlán Izcalli, y ha emprendido una agresiva expansión en Naucalpan, Atizapán de Zaragoza y Tlalnepantla. Sin embargo, es en este último municipio donde la situación ha escalado a niveles inaceptables, con muertes que evidencian la impunidad con la que operan.

Pero el negocio de las grúas no es el único frente de esta organización. Agrupación de Transportistas, Comerciantes y Anexas del Estado de México (ACME) también ha incursionado en el cobro de piso a comerciantes y negocios establecidos, además de intentar usurpar el control de tianguis previamente acreditados, imponiendo tarifas arbitrarias por permisos que no les corresponden. Su modus operandi combina el chantaje, la intimidación y la violencia, creando un ambiente de inseguridad que afecta tanto a empresarios como a ciudadanos.

Es urgente que el gobierno del Estado de México intervenga con firmeza para poner orden en la región. Los ayuntamientos carecen de facultades para regular estos negocios y frenar la violencia, por lo que la intervención estatal es indispensable para evitar que Tlalnepantla y otros municipios caigan en un espiral de criminalidad sin control. No se trata solo de regular el negocio de las grúas, sino de impedir que este grupo se convierta en un poder fáctico que dicte sus propias reglas a costa de la seguridad de los ciudadanos.

Es importante destacar que en el Valle de Toluca la situación es distinta. Empresas como Grúas Manzur y Grúas León han logrado coexistir en un esquema de competitividad basado en el servicio y el precio, sin recurrir a la violencia para imponer su dominio. Este modelo debería servir de ejemplo para evitar que Tlalnepantla y sus municipios vecinos sean rehenes de grupos que operan al margen de la ley.

Agrupación de Transportistas, Comerciantes y Anexas del Estado de México (ACME) intenta maquillar su imagen presentándose como una organización de beneficio social que apoya a las familias más necesitadas. Sin embargo, la realidad desmonta esta narrativa: su expansión se ha dado a través de la violencia, la extorsión y el atropello de la competencia.

Para colmo, esta organización ha convocado a una marcha o caravana para este 2 de abril, lo que nuevamente afectará la tranquilidad de la ciudadanía al generar caos en las principales avenidas. A nivel nacional, pretenden que se cierren las carreteras Toluca-México, México-Pachuca, México-Querétaro y México-Puebla, demostrando que no les importan las familias ni el bienestar de la sociedad, sino únicamente presionar para concretar su extorsión.

Tlalnepantla no puede permitirse normalizar estos actos. La sociedad y las autoridades deben actuar antes de que este grupo termine por apoderarse completamente del municipio y expanda su dominio a otras zonas del Estado de México.

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